Llega el audio. El pedido queda anotado y cotizado.
Pedidos por WhatsApp para carnicerías y abastos: PediVoz los anota, los cotiza con la lista de precios de cada cliente y los cierra al peso.
Los mensajes están escritos tal cual los manda el sistema. El nombre del cliente y los importes son de ejemplo.
Lo que hoy te cuesta plata y cómo queda con PediVoz.
Cuatro cosas que conoce cualquiera que atiende un mostrador, y cómo quedan con PediVoz andando.
Cómo funciona, en tres pasos.
Tu cliente no instala nada ni entra a ningún sistema. Es el mismo recorrido que hace cada pedido en el abasto donde PediVoz está andando hoy.
El cliente pide como siempre
Tu cliente escribe o manda un audio al WhatsApp del negocio, con sus palabras, abreviaturas y faltas incluidas. Por ejemplo: "dame 3 kilos de asado y una docena de morcillas".
Lo hace el clienteQueda anotado, cotizado y confirmado
Cada línea se busca en tu catálogo y se cotiza con la lista de precios de ese cliente. Cuando el cliente dice que sí, el pedido queda registrado con número y el vendedor que lo atiende recibe el aviso por WhatsApp.
Lo hace el sistemaSe pesa y se factura
En el panel se carga el peso real de cada corte. Al cliente le llega el total final por WhatsApp, y el día se exporta a Excel para facturar en tu sistema, sin retipear.
Lo hace tu genteEl pedido por nota de voz.
El audio le queda cómodo al que pide. Al que atiende le toca escucharlo entero y anotar sin errores. PediVoz lo pasa a texto, busca cada corte en tu catálogo y lo devuelve cotizado con la lista de ese cliente.
hola, mandame doce kilos de asado de tira, seis de vacío y ocho de osobuco
Si falta un dato, PediVoz pregunta. No adivina.
Un corte que no está en el catálogo con ese nombre, una cantidad que no cierra, una docena de algo que se vende por kilo. PediVoz nunca inventa un precio ni adivina un corte: si no entiende, pregunta y espera la respuesta antes de registrar el pedido.
El peso real y el control del dueño.
El estimado sirve para que el cliente confirme. El total que se cobra sale de la balanza, y todo lo que pasa con cada pedido queda en el panel del negocio, a la vista del dueño.
El peso real manda
El cliente confirma un estimado. Después se carga en el panel el peso real de cada corte: el total final sale de ahí y le llega por WhatsApp.
Cada cliente con su lista
Cada cliente tiene su lista de precios y su vendedor de siempre. El pedido se cotiza con esa lista y le cae solo a ese vendedor. Nadie tiene que acordarse de a quién se le cobra cuánto.
Cada vendedor ve lo suyo, el dueño ve todo
El vendedor ve y pesa solo los pedidos de su cartera de clientes; si quiere contestar él, toma el chat y el sistema deja de responder. El dueño ve el día completo, el monto vendido y cuánto tarda cada uno en contestar.
La cartera es del negocio
Clientes, historial y pedidos quedan en el negocio, no en el celular de nadie, con respaldo diario. Si un vendedor se va, sus clientes no se van con él.
Pantalla del panel de pesaje. Los nombres y los importes son de ejemplo.
Para quién es.
Para negocios que venden carne por pedido y cobran por peso. Sirve igual con un solo mostrador que con varios vendedores y listas de precios distintas.
Carnicería de barrio
Los clientes de siempre piden por WhatsApp y vos atendés el mostrador. El pedido queda anotado y cotizado, y lo pesás cuando podés. El cliente pide igual que siempre y solo tiene que confirmar.
Abasto o mayorista con vendedores
Cada cliente con su lista y su vendedor. Los pedidos caen solos al vendedor que atiende a ese cliente, cada vendedor pesa lo suyo y el dueño ve todo.
Distribuidora que reparte
Cada pedido entra con número y pasa por confirmado, pesado y entregado, a la vista en el panel. El total final le llega al cliente por WhatsApp.
PediVoz está instalado en un abasto mayorista de carne de Uruguay, con su catálogo real de más de 350 artículos, cerca de 800 clientes y sus listas de precios. Hoy atiende a un primer grupo de clientes de ese abasto y se va ampliando. Cada pedido entra por WhatsApp, se cotiza con la lista de ese cliente, se pesa en el mostrador y baja a Excel para facturar.
Qué pasa con los datos de tus clientes.
PediVoz procesa conversaciones de WhatsApp de gente real. Esto es todo lo que hace con ellas, sin letra chica. El responsable de esos datos es Andrés Campodónico, RUT 218970730018.
- Qué se guarda
- El teléfono del cliente, su nombre comercial y su RUT si los da, los mensajes y notas de voz que intercambia con tu negocio, el texto que sale de esas notas de voz, y los pedidos que resultan, con su lista de precios y su vendedor.
- Para qué se usa
- Solo para tomar, cotizar, cerrar y despachar el pedido de ese cliente, y para que vos puedas ver cómo atiende tu gente. No se usa para publicidad, no se cruza entre negocios y no se vende ni se cede a nadie.
- Cómo se pasa el audio a texto
- Para pasar la nota de voz a texto y entender el pedido, el audio y el texto del mensaje se procesan con un servicio de OpenAI, únicamente para eso. Es el único tercero que interviene, además de WhatsApp, que es por donde viajan los mensajes.
- Quién los ve
- La gente de tu negocio que vos autorices, cada uno con lo suyo, y Andrés para mantener el sistema andando. Los datos se guardan en un servidor contratado para esto, con clave, conexión protegida y copia de respaldo todos los días.
- Ver, corregir o borrar
- Cualquier cliente puede pedir ver qué datos hay sobre él, corregirlos, o que se deje de procesar su información y se borre su historial, escribiendo a me@andrescampodonico.com. Se resuelve dentro de los cinco días hábiles.
¿Querés verlo con tus cortes y tus precios?
Escribís por correo y te contesta Andrés Campodónico, que hizo el sistema y lo instala él mismo. Te lo muestra andando con tu rubro, da de alta tu número de WhatsApp para empresas, carga tu catálogo y tus precios, y le enseña a tu gente a usarlo. Y después, el soporte es con él.
- Contale qué vendés, cuántos pedidos recibís por semana y si tenés vendedores.
- Lo ves funcionando con tus cortes y tus precios antes de decidir nada.
- La puesta en marcha la hace él: vos no tocás nada técnico.